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Balcón Político: El estrés hídrico

  • liliana820
  • hace 3 horas
  • 2 Min. de lectura

Por Carlos Camacho

La vaguada monzónica del 9 de octubre, que afectó a cientos de familias en 28 municipios, particularmente de las regiones huasteca y otomí-tepehua, parece habernos hecho olvidar que, con todo y las intensas lluvias de entonces, superamos los problemas de estrés hídrico, que nos afectó seriamente un año antes, con intensas sequías y una grave escasez de agua en gran parte del territorio estatal.

Por eso, vale la pena recordar que México forma parte de los países más afectados por el estrés hídrico y podría poner en riesgo el 36 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB).

Por eso también es importante precisar que de 1960 para acá se ha duplicado la demanda global de agua y se proyecta un aumento de entre el 20 y 25 por ciento para el año 2050.

El 60 por ciento de la agricultura que se irriga en el mundo, está en zonas de estrés hídrico extremo y eso afecta cultivos de maíz, trigo, arroz y caña de azúcar. En este segmento se encuentra el campo mexicano.

DE no tomar acciones inmediatas y efectivas, está en riesgo la soberanía alimentaria, con un efecto negativo en la seguridad nacional de nuestro país. Actualmente en 40 por ciento del agua potable se pierde por fugas en tuberías obsoletas (aquí en Pachuca tenemos el ejemplo más cercano); el 80 por ciento del desperdicio en los hogares es por fugas no reparadas.

El informe del World Aquaeduct Water Riks Atlas, revela que 25 países del mundo se encuentran en estrés hídrico y el 80 por ciento de su suministro renovable de agua lo destinan al consumo doméstico, agrícola e industrial. Esos 25 países en riesgo albergan a la cuarta parte de la población mundial.

Alrededor del 50 por ciento de la población mundial (cuatro mil millones, más o menos) viven con alto estrés hídrico durante al menos un mes al año.

Por eso es relevante que esos países, incluido México, con serios problemas de escasez hídrica, tomen modelos como el de Israel, que ha convertido la escasez en abundancia mediante una serie de acciones basadas en el uso de la tecnología.

Hoy produce el 50 por ciento de su agua potable mediante la desalinización de aguas de mar y salobre; además usa energías renovables y gas natural para reducir impactos ambientales, incorporando tratamientos avanzados para eliminar micro plásticos y residuos. Reutiliza el 90 por ciento de sus aguas residuales para uso agrícola. Entre el 80 y 85 por ciento de su agua para uso agrícola proviene de agua recolectada o no convencional.

En México, se han dado los primeros pasos como el proyecto de una planta desalinizadora en Puerto Peñasco, Sonora, pero hay todavía mucho por hacer, pues el desperdicio y las tuberías con más de 40 años de uso, provocan un serio desperdicio del vital líquido, por lo que además de su modernización, se requieren campañas de concientización ciudadana para que todos, autoridades y ciudadanos, tomemos medidas drásticas para el uso adecuado de este recurso que representa la supervivencia de todos pues, “Si agua, no hay vida”.

Las opiniones expresadas en este espacio son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de HGONLINE.


 
 
 

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